EAT, que significa Expertise, Authority y Trustworthiness, es un criterio que Google utiliza para valorar la calidad de una página web. No se trata solo de contenido bien escrito, sino de demostrar que el autor conoce el tema, que la página goza de reconocimiento en su sector y que protege la privacidad y seguridad del visitante, y que se actualiza con fuentes verificables.
Muchos propietarios subestiman la complejidad del EAT, creyendo que basta con añadir palabras clave. En la práctica, requiere auditorías de autoría, revisión de enlaces externos, políticas de privacidad claras y pruebas de experiencia real. Ignorar cualquiera de estos aspectos puede resultar en penalizaciones o en una pérdida de tráfico, mientras que una estrategia equilibrada mejora tanto la percepción del usuario como la autoridad percibida por los algoritmos.